miércoles, 6 de febrero de 2013

Efectos sexuales de la circuncisión - en resumen

Lo que mucha gente desconoce es el efecto sexual de la circuncisión. No es que impida disfrutar del sexo, no, de ninguna manera, pero sí cambia la mecánica del pene y remueve una alta concentración de terminaciones nerviosas que están en la punta del prepucio.

En general la circuncisión causa estos efectos sexuales:

* Se elimina la movilidad de la piel, lo cual de por sí afecta la manera como se estimula el glande, ya que el glande de un pene normal se estimula cuando la piel se desliza por encima de él, pero si la piel no se puede mover este mecanismo está dañado.

* Se eliminan los nervios del prepucio. Ahora, cuando el prepucio de un pene intacto se mueve sobre el glande, la corona del glande (que es muy sensible) y la banda rugosa del prepucio (que también lo es), se rozan. Este mecanismo se destruye con la circuncisión porque la banda rugosa es eliminada.

* El glande queda permanentemente expuesto, lo que hace que inicie un proceso de queratinización (endurecimiento) que hace que su superficie se reseque y que sus terminaciones nerviosas queden más profundas. Este es un efecto progresivo, y en USA muchos hombres de 40 y 50 años han visto que disfrutan menos del sexo porque ya no sienten casi nada.

* El frénulo o frenillo, que para muchos hombres circuncidados es el punto más sensible del pene, en muchos casos también es completamente eliminado por la circuncisión. E incluso cuando se conserva, siempre sufre daño porque el frenillo está anclado entre el delta frenular del glande y la banda rugosa, y como ya comenté, la banda rugosa se elimina. Entonces es como si a una telaraña le dañas un extremo, lo que queda es un nudo de hilos y no la estructura tan perfecta que había antes.

Desafortunadamente los médicos de Estados Unidos se niegan a entender esto y tratan de resolver este problema a punta de estadísticas, pero sin mirar la anatomía o el funcionamiento del prepucio. Obviamente el niño que crece circuncidado no va a saber que lo que siente es menos intenso o que la mecánica de su actividad sexual es diferente que la de otros que no han sido circuncidados, pero eso no quiere decir que sea permisible deteriorar ese sistema tan perfecto cuando no hay una razón médica que así lo requiera.

Es posible que la circuncisión presente algunos "beneficios potenciales" como dicen los médicos de la AAP. Un beneficio potencial significa que la circuncision podría reducir el riesgo de desarrollar algunas condiciones, pero no 100%, es decir, una persona circuncidada todavía puede desarrollar esas condiciones, y una persona sin circuncidar puede igualmente no desarrollarlas. Más aún, el que una persona desarrolle o no esa condición nunca será demostrable que es consecuencia de ser o no ser circuncidado. O sea que es casi un efecto placebo, una supuesta tranquilidad que le venden los médicos a los padres que tienen miedo de lo difícil que es cuidar el pene del recién nacido, o de las terribles infecciones que podrían ocurrirle, o de las terribles enfermedades de transmisión sexual. El colmo de la miopía médica es que bastaría que miren en nuestros países latinoamericanos para ver que esas condiciones no ocurren en la mayoría de nuestros hombres, de los cuales la gran mayoría no son circuncidados.

Y sin embargo, frente a esos "beneficios potenciales", existen riesgos (como en toda cirugía) pero para mí lo peor es que existen estas consecuencias sexuales, de las cuales los mismos hombres circuncidados muchas veces no son conscientes.

Pero hoy por hoy nos estamos concientizando:

Hay muchos hombres que se circuncidaron de adultos convencidos por un urólogo, para luego arrepentirse cuando ven cómo cambió su vida sexual. Es decir, a menos que el prepucio esté causando problemas sexuales (por ejemplo debido a una fimosis severa o una parafimosis), una persona que esté contenta con su vida sexual hace mejor en conservar su prepucio.

Hay hombres que están llevando a cabo un proceso de restauración no quirúrgica del prepucio, y con eso han descubierto los cambios en la mecánica de sus genitales y han recuperado sensibilidad en general al volver a cubrir sus glandes.

Preocupa que la Asociación Americana de Pediatras haya presentado una nueva póliza diciendo que los beneficios superan los riesgos. Cuando uno lee en detalle el reporte técnico ve que los beneficios son, como decía antes, "potenciales", indemostrables y de muy poco valor, y también es notoria la ausencia de un estudio de la anatomía, las funciones, o por lo menos el correcto cuidado del prepucio. Los pocos párrafos sobre el cuidado del "pene no circunciso" están mal planeados y pueden dar lugar a mucha retracción forzosa dañina y a irritaciones causadas por el jabón.

Preocupa que la Organización Mundial de la Salud, UNICEF, el PEPFAR, UNAIDS y otras entidades estén promoviendo la circuncisión como parte del paquete de medidas de "prevención del SIDA", basados en estudios mal realizados en Africa, y que a partir de ahí estén promoviendo la circuncisión de bebés. Y desafortunadamente esos mismos estudios fueron el "nuevo" beneficio del que habla la AAP.

Preocupa porque es una retórica sexista que no considera los verdaderos factores biológicos, que ignora la ausencia de controles en los estudios, y en el largo plazo va a causar más daños que beneficios. Pero por supuesto de aquí a veinte años que se vea que el valor de la circuncisión es nulo frente al VIH, ya habrá una nueva enfermedad que sirva de excusa para promover la circuncisión.

Sean concientes: cortar parte del pene es cortar tejido normal con funciones sexuales. No se puede hacer eso sin tener consecuencias sobre la vida sexual de la persona. Circuncidar no es como hacer un corte de cabello, no se trata de un factor estético, ni es higiene. Tampoco es lo mismo que una inmunización, por el contrario se crea una herida abierta que más tarde se convertirá en una cicatriz.

Por tanto respetemos la dignidad de nuestros hijos, sean niños o niñas, respetemos sus cuerpos y sus mentes y permitámosles crecer libres de mutilación genital.